Es hora de Buddha
El día debería comenzar con un recorrido por el Gran Palacio, pero desde la muerte del rey, hay estrictas reglas de seguridad y sin un pasaporte no se puede entrar (que, por...


Publicado: 14.01.2017
Hoy vamos de nuevo al Gran Palacio, esta vez con identificaciones. Entre los puestos que ofrecen agua, comida y atención médica de forma gratuita, caminamos junto a una gran multitud de peregrinos vestidos de negro hacia la entrada. Después del control de seguridad y la compra del boleto (precio por persona: 500 Baht ~ 15€...), entramos al impresionante patio interior. Justo al principio se encuentra la brillante capilla con el Buda de Esmeralda. Aparte de los peregrinos, que todos esperan en una fila para rendir homenaje al rey fallecido, también hay multitudes de turistas que intentan conseguir un lugar a la sombra. En el sol, el calor es insoportable. Después de echar un vistazo al palacio mismo, la visita ya ha terminado.
Para nosotros, continuamos en el muelle opuesto con el Chao Phraya Express.
Una vez hasta la estación final y de regreso a Chinatown. En el trayecto se tiene una vista espectacular de la ciudad. En Chinatown, a la izquierda y a la derecha de la calle, hay pequeños puestos con comida, joyería, ropa y más cosas. Cuanto más adentro se va, más estrechas se vuelven las calles. Especias, pescado, carne, verduras que nunca has visto. También hay dos grandes templos chinos en el camino.
