Herencia de los zapotecas
Mi nueva guía de viaje en alemán, desgastada pero aún actual (2020), me ahorraría mucho tiempo en el futuro. En lugar de largas disertaciones sobre el país y su gente, puedo...


Publicado: 10.01.2022














Día de viaje, otra vez. Andy y yo habíamos comprado boletos de autobús de Oaxaca a Puerto Escondido a las 22:30 por un precio especial de 460 pesos, 23 euros por un viaje de diez horas. La despedida de nuestros compañeros de albergue fue cordial, y para la cena tuvimos tortas, sándwiches mexicanos.
El viaje en autobús fue tranquilo, dormí bien... de vez en cuando, relativamente. Por la mañana, cuando nos acercábamos a la costa, el paisaje y el clima habían cambiado. En lugar de montañas rocosas, palmeras, campos y plantaciones bordeaban nuestra ruta. Un verde intenso, donde quiera que miraras. Fuera del autobús: calor. 9 de la mañana y el sol ya ardía.
Puerto Escondido ofrecía principalmente sol y playa. Así que decidimos por la tarde disfrutar de la playa y el sol.
Poco antes de la puesta de sol, se nos ofreció un espectáculo natural de particular belleza. Alrededor de 100 turistas se reunieron y pagaron 100 pesos para llevar tortuguitas recién nacidas de la playa al mar. En el cielo, aproximadamente 20 gaviotas volaban juntas, siendo ahuyentadas por turistas que les lanzaban arena. Los documentalistas de la naturaleza habrían disfrutado de este espectáculo.
De regreso a casa, encontramos un restaurante italiano y comimos pizza, enormes memelitas italianas.
