Guatemala Tag 20 - El último concierto
Después del desayuno, todos se reunieron con sus maletas en el vestíbulo. Como regalo de despedida, cada uno de nosotros recibió del 'ambi' una pequeña bolsa que contenía, entre...

Publicado: 07.06.2018




























El día de la partida había llegado. Como teníamos que volar a Ciudad de México en dos grupos separados, el autobús de Lohse salió primero a las 7 de la mañana y partió hacia el aeropuerto media hora después. Alrededor de las 8 de la mañana llegamos a nuestro destino. Mientras hacíamos el check-in de nuestras maletas y pasábamos por el control de seguridad, el autobús de Kammel también salió hacia el aeropuerto a las 9.
A las 10:30 despegó el primer avión de Aeroméxico y aterrizó bien dos horas después a las 13:20 hora local en el aeropuerto de Ciudad de México. El avión con el grupo Kammel despegó a las 12:40 y llegó a México alrededor de las 16.
Hasta el embarque del vuelo de Lufthansa hacia Frankfurt tuvimos mucho tiempo, ya que esto comenzó a las 20 horas. Allí se gastaron los últimos pesos, se durmió, se escuchó música y se exploró el aeropuerto, hasta que por fin pudimos abordar. El vuelo transcurrió sin problemas y aterrizamos a las 14:20 hora local en Frankfurt. Afortunadamente, todas las maletas también habían encontrado el camino a Alemania y así pudimos cargar nuestro autobús completamente lleno y ponernos en camino hacia Heidenheim. A las 19:40 llegamos al Gimnasio Schiller, donde ya nos esperaban con alegría familias y amigos.
Ahora estas tres semanas ya han pasado nuevamente y el tiempo se pasó volando. Sin duda, pudimos llevarnos experiencias muy especiales y únicas tanto de México como de Guatemala y recoger vivencias que no olvidaremos en toda nuestra vida. A veces fue una aventura, especialmente en Guatemala al lado del volcán de fuego, pero precisamente eso hace que nuestros viajes sean tan emocionantes y únicos.
En este punto, un enorme agradecimiento a nuestra gerente Sylvia Lohse, quien durante más de un año planificó y organizó nuestra aventura de tres semanas. Sin ti, nada de esto habría sido posible. Sin importar en qué situación nos encontráramos y cuán incierto fuera a veces lo que sucedería a continuación, ¡tú lo manejaste todo! ¡Muchísimas gracias por tu maravilloso compromiso!
Un gran agradecimiento también a Hannes Kahlbrecht, nuestro pianista, quien participó en cada concierto con nosotros, sin importar qué teclados inestables o pianos desafinados se le presentaran :)
Gracias también a todos los guías turísticos que tuvimos, especialmente por supuesto a Emilio y Jorge, quienes nos acompañaron y apoyaron todo el tiempo y con quienes podíamos contar en cualquier momento.
Muchísimas gracias también al Sr. y la Sra. Sandfort, sin cuyos consejos y tratamientos médicos habríamos estado bastante perdidos en algunos momentos.
El último agradecimiento va para nuestro Thomas Kammel - ¡Gracias por haber manejado cada concierto con nosotros, sin importar qué situaciones locas se presentaron! Gracias por darnos la oportunidad de conocer otra música y ampliar nuestros horizontes.
Muchas gracias por todo - ¡Muchas gracias!
Anna
