Palenque - una metrópoli maya/Palenque - una ciudad maya
En medio de la selva en Chiapas se encuentran las ruinas de una poderosa dinastía maya. Considerando el tamaño de la ciudad en ruinas, es difícil de creer que solo se ha...


Publicado: 03.06.2017





















¡Así que aquí estamos - nuestra primera isla del Caribe! Cozumel se alcanza desde Playa del Carmen (donde es horrible, casi la hermana pequeña de Cancún, absolutamente insoportable) en un ferry, el viaje dura apenas media hora. La isla está rodeada de arrecifes de coral intactos y por eso es EL lugar para bucear aquí en México, principalmente por eso hemos elegido esta isla y queremos probar el buceo aquí.
El primer día estamos cansados del autobús nocturno y apenas logramos subirnos a un Colectivo (autobús) para ir a una playa al otro lado de la isla. El autobús era un vehículo muy viejo (totalmente destrozado), decorado con imágenes de Bob Esponja y equipado con un sistema de música ensordecedor, que el conductor tenía a todo volumen ignorando a todos los pasajeros y disfrutaba de su música bailando con total alegría. 😆 Un viaje divertido a una hermosa playa, que debido a que era domingo, estaba llena de familias mexicanas. No era exactamente el sentimiento caribeño, ¡pero estaba bien!
El hostel es un gran acierto - desde el primer minuto nos sentimos como en casa. En la primera noche conocemos a algunas personas muy agradables en un concierto en el jardín del hostel. Dado que los hermanos colombianos, Lukas y Mateo, ofrecen inmersiones directamente desde el hostel, no dudamos y salimos con ellos al día siguiente. A bordo también están 2 suizos, a quienes conocimos la noche anterior y son amigos de los colombianos, y el suegro argentino de Mateo. ¡El ambiente en el barco es muy familiar y agradable! En total buceamos 2 veces en 2 arrecifes diferentes y estamos totalmente asombrados. Al principio estaba muy nerviosa, pero luego quedé totalmente encantada con este nuevo mundo lleno de colores brillantes y con una diversidad de especies incomparables. Se trata de un parque nacional submarino y las condiciones de visibilidad son muy buenas en estas aguas caribeñas cristalinas.
Como nos gustó tanto, decidimos hacer el curso Open Water, que es prácticamente un curso básico de buceo. Originalmente queríamos hacerlo en Colombia, ya que parece que ahí es más barato. Pero aquí los arrecifes parecen ser mucho más hermosos y con nuestro instructor Mateo nos sentimos muy cómodos, ¡así que aquí vamos!
Pero al día siguiente necesitamos descansar porque David tiene problemas en un oído. Teníamos planeado alquilar una moto y explorar la isla. Al final resulta que alquilamos 2 jeeps con un total de 10 personas (una mezcla de mexicanos, colombianos, uruguayos, suizos y nosotros) y vamos al otro lado de la isla, donde hay una reserva natural. Todo se demora un poco, accidentes inesperados retrasan la salida y el concepto de puntualidad aquí ya se define de manera diferente, ¡pero vale la pena! 😁 Vamos a una maravillosa playa muy solitaria, que en realidad es muy caribeña. 😉 ¡Nosotros bebemos, bailamos, hacemos una parrilla y por la noche hacemos una fogata! ¡Un día espectacular!
El oído de David está bien otra vez y podemos comenzar el curso al día siguiente. En aguas poco profundas debemos completar diversos ejercicios, que al principio parecen muy fáciles, pero bajo el agua todo se complica y cansa un poco, ¡así que al final del día estamos exhaustos! Además, Mateo nos explica un poco de teoría, que profundizaremos al día siguiente, ya que se evalúa al final del curso en un breve examen. Además, en el tercer día debemos realizar ejercicios de equilibrio en la primera inmersión, que es fundamental al bucear. En la segunda inmersión buceamos con un grupo de buceadores más experimentados en el arrecife Paraíso y gracias a las nuevas habilidades adquiridas, disfrutamos mucho más la experiencia que el primer día. Nos sentimos más tranquilos, relajados, fluyendo con la corriente, usando menos aire y pudiendo concentrarnos completamente en el entorno. ¡Además de miles de peces de colores y corales, vimos tortugas, langostas, barracudas, pequeñas rayas e incluso un tiburón gato en estos 3 días! ¡Y por supuesto hemos aprobado el examen y ahora somos buceadores certificados! 👊🤙
Cozumel ciertamente no es el lugar más bonito del Caribe, ¡pero hemos pasado un tiempo fantástico aquí! Nos sentimos un poco tristes cuando llega la hora de despedirnos de la isla de las 2 caras. 2 caras porque, por un lado, es un paraíso para el buceo y la naturaleza con personas maravillosas, pero por otro lado, la isla es visitada diariamente por varios enormes cruceros desde Gringolandia (EE. UU.) y, por supuesto, la ciudad de la isla está hecha para gringos... no es tan malo como en Playa del Carmen, pero no es bonito. Tal vez sea comparable a Mallorca, donde en muchos rincones también es más alemán que español. Pero como hemos conocido el buen lado de la isla, ¡seguramente recordaremos esto con frecuencia y cariño!
Esta es la primera vez para los dos que vamos a una isla del caribe. Para llegar a la isla de Cozumel hay que llegar a Playa del Carmen, y de alli tomar un ferry durante media hora. El hostal donde nos alojamos esta muy bien, sobre todo porque conocimos a gente encantadora que nos acojio estupendamente desde el primer dia.
Nuestra idea aqui en Cozumel es probar a ver si nos gusta el submarinismo. Aqui en la isla parece que hay unos arrecifes de coral preciosos. En caso de que nos guste, nos intentaremos sacar la certificacion en Colombia para poder hacer submarinismo, que parece ser que es algo mas barato en este pais. El mismo hostal donde estamos ofrece la posibilidad de un dia de submarinismo, asi que lo contratamos aqui mismo. Al dia siguiente ya nos ponemos en camino a una playa llamada Colombia, frente la cual parece que hay unos arrecifes de coral preciosos. En la lancha vamos 2 instructores: Lukas y Mateo, que son hermanos, y 5 personas más: el suegro de Mateo, que es argentino pero está de visita porque acaba de tener un nieto, dos hermanos suizos que son amigos de Lukas y nosotros. Así que el ambiente en el barco es muy bueno. Hacemos dos inmersiones en distintos puntos del coral, y la experiencia es maravillosa. Vemos multitud de peces de colores, corales preciosos, una tortuga y una barracuda. Como la experiencia nos ha gustado tanto y hemos estado tan a gusto, nos decidimos a sacar la certificacion con los chicos del hostal.
Por desgracia no podemos empezar al dia siguiente, ya que a mí no se me destapa uno de los oidos desde ayer así que lo intentaremos el día después. Pero mientras tanto sale un fabuloso plan para pasar el día: alquilar 2 jeeps para explorar el norte de la isla en la reserva natural con alguno de los chic@s del hostal. Después de algunos problemas logísticos con los coches y un camino de arena, rocas y agua, llegamos a una playa para nosotros solos, no hay absolutamente nadie ni nada, y realmente esta playa tiene el aspecto de lo que todo el mundo tiene en la cabeza como el caribe :) Pasamos un día genial con barbacoa incluida, y por suerte mi oído ya está completamente despejado, así que mañana empezamos con la certificacion!!
Nos encontramos con Mateo sobre la 1 de la tarde para ir a la playa de Tiquila, donde haremos algunos ejercicios básicos del aprendizaje. Todo parece muy fácil cuando te lo explican fuera del agua, pero dentro todo se complica un poquito más. De todas formas conseguimos hacer la serie de ejercicios y llegamos al hostal sobre las 18 totalmente cansados. En la cama empezamos a estudiar algo de teoria, ya que al final hay un examen escrito (algo así como el examen de conducir), pero nos quedamos dormidos enseguida.
Al día siguiente toca hacer los ejercicios de flotabilidad. Los logramos hacer con Mateo durante el primer tanque de aire. En el segundo nos unimos a otro grupo de buceadores para bucear por el arrecife paraiso. Ahora que ya tenemos los conocimientos básicos y sabemos mantenernos dentro del agua bastante más estables, disfrutamos del buceo mucho más, consumiendo menos aire y pudiendo concentrarnos mucho más en lo que nos rodea. Justo antes de subir a la superficie en nuestro último tanque, conseguimos ver un pequeño tiburón gato. Al llegar a casa, esta vez sí, nos ponemos a estudiar, ya que al día siguiente nos harán el examen teorico.
¡Hemos aprobado el examen! ¡Y ya somos buceadores certificados por PADI, lo que te capacita para planificar tus propios buceos individualmente hasta 18m, y lo que es más importante, tus próximos buceos serán más baratos si los contratas con alguien, ya que el guia no te tendrá que explicar cada vez como bucear! Nos da mucha pena irnos de Cozumel, ya que hemos estado encantados con la gente de alli, pero ya nos dirigimos más al sur hacia Tulum!!
En conclusión, la isla tiene dos caras, una llena de turistas desembarcando de los cruceros y llenando el paseo del puerto y la calle principal de la ciudad, y otra que hemos podido vivir nosotros disfrutando de los pequeños sitios menos turisticos pero muy bonitos que ofrece la isla.