Relajándose en Koh Chang
Nuestro despertador sonó a las 6 de la mañana. Después de un café en la cama, primero fuimos a desayunar y luego nos preparamos para irnos. Todo tomó un poco más de tiempo de lo...


Publicado: 17.12.2017




















Por la mañana nos levantamos temprano y nos dirigimos al embarcadero del barco rápido, que estaba a solo 200 metros de nuestro alojamiento.
Al llegar allí, el drama continuó. No salían barcos debido a las olas demasiado altas. Para nuestra media suerte, habíamos comprado nuestros boletos con Speedferry Cambodia. Sus barcos son lo suficientemente grandes como para salir incluso en mar agitado.
También llegar a M'Pai Bai en Koh Rong Sanloem no debería ser un problema inicialmente. Y tampoco cuando quisimos subir al barco. Hasta que un europeo con una actitud grosera, que trabajaba para la compañía de ferry, nos hizo entender de manera muy poco amable que primero teníamos que ir a Koh Rong y que tal vez podríamos tomarnos el ferry a M'Pai Bai a las 16 horas. Pero solo si el mar se calmaba. Olfateábamos otra trampa para turistas y nos defendimos. Después de que solo nos gritaran, nos entregamos a nuestro destino. Las olas eran bastante fuertes y mi esposo sobrevivió gracias a una pastilla para el mareo, al lado de un asiático que estaba vomitando.
En Koh Rong, primero presionamos un poco a la tripulación del ferry, y media hora después nos llevaron finalmente con el siguiente barco rápido a M'Pai Bai. Ellos tampoco entendían la decisión desde el continente.
Quien quiera pasar las noches de fiesta lo tiene bien en Koh Rong. En Koh Rong Sanloem se experimenta una vida isleña sencilla, relajada y en pareja. No hay calles, no hay autos, a partir de la medianoche, en algunos lugares las luces se apagan y sobre todo no hay cajeros automáticos ni pagos con tarjeta de crédito disponibles. Así que ¡llevar suficiente efectivo!
En M'Pai Bai nos instalamos en el Blue Moon Bungalow Resort y disfrutamos de nuestro tiempo allí nadando, tomando el sol en la playa, jugando a las cartas, construyendo castillos de arena y comiendo muy bien.




















Al final, podríamos haber quedado un par de días más.
En este sentido: “¡Te construiré un castillo de arena!”
¡Diviértete y siéntete orgulloso!
Tu/e Jan/Mutti