La pasión por viajar me viene de familia; mis abuelos recorrieron gran parte del mundo y, para su época, aquello era algo excepcional. Ver que, veinte años después, pisas los mismos lugares que tu abuela pisó tiene algo de pura magia.
Mis primeras aventuras fueron con mis tíos que, al no tener hijos, siempre nos llevaban de viaje. Ahí fue donde me picó el gusanillo por viajar. Luego llegaron las escapadas con amigas y, más tarde, gracias de nuevo a mi tía, salí por primera vez de Europa.
Después de aquello sentí la necesidad de descubrir el mundo de otra manera. Tras la pandemia decidí que era el momento de atreverme a viajar sola, y hoy por hoy es la mejor decisión que he tomado en mi vida.
Mon arrivée à San José : sans chargeur, sans nourriture et avec un peu de peur Costa Rica était ma première fois en voyage seule. Bien que ce ne soit pas tout à fait vrai, car j'