Arte y guerra
Día 4 - Sumergirse en el pasado militar En los alrededores de Liepaja, a lo largo de la costa, se encuentran innumerables fortificaciones. Construidas bajo el zar Alejandro III...


Publicado: 12.07.2019






























Día 5 - Naturaleza pura
Desde Klaipeda se toma el ferry hacia la Península de Curlandia - una lengua de tierra de casi 100 km de largo que separa parte del mar del Báltico.
En Nida, la última localidad antes de la frontera rusa con Kaliningrado, para nosotros terminó la exploración de la península. 🚧
La entrada al Parque Nacional de la Península de Curlandia cuesta 20€ y el estacionamiento solo está permitido en lugares oficiales.
¡Vale la pena!😍 Pasear por los pequeños pueblos de Nida, Preila y Juodkrante - tantas casas de madera pintorescas y coloridas.🏡🏡🏡 Te sientes como en Suecia...🇸🇪 Delante de muchas casas hay 'banderas de los kures', que antes se montaban como signo de identificación en los barcos pesqueros. Cada barco tenía una bandera única, los colores y formas servían como 'códigos'. De esta manera, se podía controlar desde la costa con un telescopio qué pescador pescaba en qué área y si todo estaba en orden.🚖🔭🚩
Pero la Península de Curlandia ofrece sobre todo una cosa: ¡Naturaleza! Hermosos bosques y dunas de arena que superan los 50 metros de altura y que siguen en movimiento. 🌥️ A lo largo de la historia, ya han sido 'tragadas' 14 aldeas por las dunas.😢
A pesar de que hoy es viernes y el clima era excelente, había un ambiente tranquilo hasta solitario. No hay rastro de turismo de masas.👎 Un par de grupos de turistas de cruceros no cuentan.🚳
Café por la tarde y cena en encantadores restaurantes de jardín, siestas en las dunas, playa desierta bajo el sol de la tarde - un día de ensueño llega a su fin...🏖️☀️
La despedida de la Península de Curlandia nos costó, porque mañana volverá la urbanidad: Kaunas.
