ToskanaMaremmaElba 8. día
Salí muy temprano hoy, ya que me esperaba un viaje largo. Primero, tomé el coche hacia Grosseto; los trayectos aquí siempre tardan mucho más de lo que Google indica, ya que con la...


Publicado: 07.05.2026
Un día maravilloso llega a su fin.
Tras un desayuno acogedor en mi hermoso balcón, me dispuse a hacer una pequeña caminata por los bosques de Elba, siempre a lo largo de la costa. Mis bastones de trekking fueron mis compañeros más queridos en este camino—sin ellos no habría sido posible.😉
Silencio, paz, pájaros, enormes árboles y el mar azul destellando entre los arbustos—cambia algo en uno cuando camina tan tranquilamente por la naturaleza y se concentra solo en el camino bajo los pies. Se siente tranquilo y seguro, y un poco orgulloso porque se está haciendo lo que se hace. Disfruto siempre de esos momentos.
Por la tarde, fue hora de una pausa en la playa. Acostado bajo el sol cálido, el mar murmura suavemente y unos niños juegan en la playa—qué dicha.😌 Los pensamientos revolotean por el aire cálido y, antes de darse cuenta, se han ido volando con la suave brisa que viene del mar. Y a veces, eso es un gran regalo.
La reflexión del día: ¡dejar ir puede ser tan fácil a veces!
