Solo se oyen el silencio y el viento
El 28 de mayo nos levantamos a las 4:30 de la mañana, pues a las 5 teníamos que partir hacia las Montañas Arcoíris. El viaje de casi 4 horas nos ofreció nuevamente una...


Publicado: 02.06.2018


















Un vuelo muy corto (35 min.) sobre los Andes nos llevó a la cuenca del Amazonas, a Puerto Maldonado. 1 hora en autobús por una pista llena de baches, otra hora en bote y llegamos a la posada. Nuestra habitación constaba de 3 paredes, de modo que desde la hamaca teníamos una vista despejada de la selva.
Nuestro guía nos contó a nosotros y a una pareja inglesa mucho sobre las plantas medicinales y el ecosistema de la selva. Vimos nutrias, caimanes, pirañas, ranas (la de la foto no mide ni siquiera un pulgar), caracoles gigantes (aprox. 20 cm), tarántulas y mucho más.
La caminata nocturna en la selva fue muy inquietante. Sin linterna, el bosque es oscurísimo y muy ruidoso.
Desde ayer estamos de vuelta en Cusco. Mañana tenemos una caminata programada, antes de continuar el lunes hacia Puno.