2024 - Viena - Exposición Nuevas Dimensiones de Johann Strauss
Justo a tiempo y aún antes del 200. cumpleaños de Johann Strauss hijo, Viena inauguró el 7 de noviembre de 2024 una nueva exposición permanente. Aunque el famoso hijo de la...


Publicado: 02.01.2025
Estamos en el año 1900: En Viena, el mecánico de instrumentos quirúrgicos Erwin Perzy funda la Manufacura de Bolas de Nieve de Viena. A través de experimentos con una bola de zapatero, para mejorar la nueva lámpara de hilos de carbón, descubre accidentalmente algo mágico: Con agua y sémola crea un efecto de nevada en el mundo de una bola. Cuando finalmente inserta una miniatura en ella, nace – ¡la primera bola de nieve del mundo!
A lo largo de los años se desarrolla la 'nieve' perfecta – un secreto comercial muy bien guardado que hace que las bolas de nieve de Viena sean únicas hasta el día de hoy. Mientras tanto, la cuarta generación continúa la tradición, y las obras de arte hechas a mano se exportan a todo el mundo.
Por supuesto, queríamos descubrir este lugar lleno de tradición durante nuestra visita a Viena y planeamos una visita a la fábrica en Schumanngasse 87, 1170 Viena. Pero aquí está la cruda verdad: La tienda asociada no nos convenció del todo. El negocio parece un poco anticuado, y el 'museo' integrado, que muestra algunas máquinas, merece una presentación más moderna.
Aún así, no estuvimos solos – otros turistas, sobre todo de los EE. UU., también habían encontrado el camino aquí y compraban entusiasmados. También decidimos llevarnos algunas bolitas de nieve, ya que su calidad artesanal y su larga historia las hacen algo especial.
Por pura casualidad, más tarde descubrimos un puesto de venta de la Manufacura de Bolas de Nieve de Viena en el mercadillo navideño del Palacio de Schönbrunn – ¡una experiencia completamente diferente! Aquí todo estaba cuidadosamente y festivamente arreglado, lo que hacía que las bolas parecieran mucho más elegantes y valiosas.
Nuestra conclusión: Quien esté buscando un regalo auténtico de Viena, debe considerar las bolas de nieve originales. No sólo son hermosas, sino que también cuentan una historia única – ¡después de todo, fueron inventadas justo aquí!
