8.-10. Día en Saigón
Saigón nos ha engullido y luego nos ha escupido. La ciudad tiembla, vibra, se calienta y consume energías. Tanto que por la noche solo caemos en la cama y ahora contamos...


Publicado: 09.03.2018
En Mui Ne, el despertador suena ya a las 4 de la mañana. El hijo de nuestra madre del albergue nos lleva en su Jeep a las dunas de arena blanca para que podamos disfrutar del amanecer allí.

Los pies hundidos en la arena fina y aún fresca se van tiñendo lentamente con el cielo.
Cuando amanece, subimos las dunas de arena roja, que están más cerca de la ciudad, por lo que son más visitadas pero, lamentablemente, también un poco sucias. Comienza a hacer calor y nos alegra que estemos caminando por la arena por la mañana y no bajo un calor abrasador.

