El viaje a Quito
Tuve que llorar por primera vez en la mañana, cuando me despedí de Nala, la gata. Probablemente, por el hecho, fue una despedida para siempre. Ella está enferma, tiene...


Publicado: 16.04.2017
Voy a ser breve: a pie en la ciudad - de camino cache - perdido - caliente como la sau - en McDonalds me tragué medio litro de cola - quería comprar protector solar - no lo hice, caro como la sau - compré un condón - tomé el bus - Centro Storico - me senté, miré, me asombré, disfruté - fui a la catedral - Quito es agotador: sube-baja - sube y no es poco, no, empinado, y sin adaptarme a 2800 m sobre el nivel del mar - de camino compré una empanada con carne - buena idea, porque tenía un vacío en el estómago - mala ejecución, porque en el camino a la catedral, entre bocados, me faltó el aire por completo - aun así sobreviví, no tenía aire para toser - de nuevo hacia abajo - descubrí un cache en el GPS - comencé a caminar - por supuesto que iba ... hacia arriba - me rendí, no por falta de aire, el barrio parecía muy sucio, descuidado y pobre - de vuelta a la estación de bus - ahora ya sabía cómo funcionaba - me metí con fuerza - salí aplastado, una estación demasiado pronto - de cualquier manera: el camino a casa fue: hacia arriba
Debo admitir que fue casi demasiado. El sol tropical casi me da el golpe final. A solo unos metros de la casa había una 'tienda', un pequeño mercado. Tenía que entrar, comprar una botella de agua y buscar un pequeño lugar a la sombra afuera. Solo entonces tomé los cien metros que faltaban bajo mis pies.