En ruta, 27.07.2017
Acampamos con estilo en First Camp Umeå, con ducha y sesión de frisbee incluida, y disfrutamos tanto de la soleada mañana que al recargar el coche nos retrasamos un poco: el...


Publicado: 29.07.2017
Glu-glu. Después de un muy corto descanso de dos horas en una zona de parque junto al agua, muy al norte, donde había una plaga de mosquitos (Leon: ..como los chinos al mediodía en Marienplatz en Minga..) y finlandeses enmascarados se reunían para pescar a medianoche, emprendimos la última etapa hacia el Nordkap. Íbamos siempre en una dirección. A través de solitarios pueblos de pescadores, sobre puentes, por túneles que en su mayoría eran agujeros de estalactitas y el último tramo era bastante ascendente. Cuanto más nos acercábamos al destino, más frío y oscuro se volvía. En los últimos kilómetros, el camino apenas era visible en la densa niebla, así que llegamos al aparcamiento a las 6. Dado que el horario de apertura durante la alta temporada es de 11 a 1, nos dedicamos a planificar el viaje en el edificio que aún nos separaba del punto más septentrional de Europa. Así que nuestra recomendación interna: quien llegue al Nordkap fuera del horario de apertura, no paga entrada - lo cual son nada menos que 60 euros que nos ahorramos. De todos modos, el pequeño desvío hacia el norte valió la pena a pesar de la niebla. Todo lo demás lo dejo hoy a las imágenes...
