13.07.2019: Llegada a Pekín
Después de un corto trayecto hemos llegado a Pekín. El tráfico es increíble, en realidad solo hay embotellamientos, a pesar de que las calles son de 6 a 8 carriles. Un montón de...


Publicado: 15.07.2019










Tuvimos una suerte rara, porque en Pekín había cielo azul. Por la mañana paseamos con millones de otros visitantes por el Palacio de Verano imperial, un enorme parque. A pesar de casi 40 grados, se estaba bastante bien, porque en tiempos del emperador se pensó en esto y los caminos principales se diseñaron como corredores cubiertos.
Bajo un calor abrasador, nos debatimos por la tarde a través de la Plaza de Tiananmén. Aquí una vez se reprimieron brutalmente las manifestaciones estudiantiles. La plaza se asemeja a una zona de alta seguridad con un montón de cámaras de vigilancia (más de lo habitual y ya hay muchas), y personas que controlan que todo esté en orden. Edificios socialistas imponentes, incluido el mausoleo de Mao, bordean Tiananmén.
Se accede a la Ciudad Prohibida, el antiguo palacio imperial, desde la plaza a través de una entrada donde se encuentra un enorme retrato de Mao. Si ves a Mao, el clima es bonito; si no, hay neblina. Lo vimos claramente. La compleja palaciega es, como todo aquí, gigantesca.
Por la noche, había por supuesto pato pekinés con abundante licor de bambú.