Radler en la niebla
Ayer cruzamos la frontera hacia Laos. Cuanto más alto subíamos, más ruidos y humedad había. Al llegar arriba, ni siquiera se podía distinguir la frontera... Nos fuimos moviendo...


Publicado: 31.12.2024
Habíamos imaginado el cruce a Tailandia de manera muy simple... sin necesidad de visado, un sello en el pasaporte y listo. Pero lamentablemente no fue así. La señalización era complicada y un señor muy enérgico señalaba repetidamente un determinado mostrador. Así que nos formamos allí... y... esperamos.... Cuando nos toca, nos pasan un papel y la dama señala hacia el mostrador de enfrente. Hm, se trata de un documento para la importación de un vehículo, con modelo, motor, etc. Escribimos como tipo de vehículo: Bicicleta. Y seguimos a la siguiente fila. Después de una larga espera, es nuestro turno. La mujer solo dice: No-go D4. (Lo que sea eso) y señala una llave de coche... Lleva casi 50 minutos que estamos aquí dando vueltas. Decidimos ir hacia donde nos parece lógico. A pie como turistas o turistas en autobús. Dejamos las bicicletas afuera. Y mira tú: 15 minutos después ya teníamos el sello en el pasaporte y estábamos de nuevo en la bici! En Laos, las bicicletas se llenaron de barro en las obras y la neblina de la frontera. Después de unos kilómetros encontramos una máquina de autolavado para motocicletas y limpiamos las bicicletas 🤩. Por la noche encontramos un hotel muy bonito y disfrutamos de un Pad Thai.