

Publicado: 09.01.2018
A pesar de que nuestro conductor siempre manejaba con mucho cuidado, alguien nos rozó al adelantarnos en el camino de regreso. Nuestro coche quedó bastante dañado, pero pudo seguir adelante. El culpable intentó huir al principio, pero luego, después de acelerar, cambió de parecer. Según nuestro guía, el tipo era del gobierno. Todos querían evitar llamar a la policía. Eso sería "demasiado caro"... Al final, el conductor imprudente admitió su culpa y prometió pagar. ¡Al día siguiente teníamos un coche nuevo!