Mañana del día 57: después de la pimienta viene la sal
Dado que teníamos que devolver las scooters a las diez de la mañana, decidimos aprovechar la mañana para ver los campos de sal entre la ciudad y el mar. Cuando nos pusimos en...


Publicado: 02.05.2018

















Después de llegar en minivan a Phnom Penh, la capital de Camboya, tomamos un Tuk Tuk hacia nuestro albergue. El albergue cuesta solo 5€ por persona por noche, pero se siente casi como un hotel de lujo. Muy felices por el albergue, comenzamos a pie hacia la ciudad. Primero fuimos al Monumento de la Independencia, luego a una estatua del antiguo rey y después al enorme río Mekong. Allí paseamos un poco por la ribera del río. Al final de esta promenade, encontramos por casualidad un parque de atracciones.
Después de que el sol se puso, fuimos a un restaurante de BBQ. La particularidad aquí era que uno mismo cocina la carne en la mesa. Como corresponde, había una columna de cerveza de 3 litros para acompañar la comida.
Llénos de comida y con un gran sentimiento de felicidad por la cena, regresamos de noche a nuestro acogedor albergue.
