Cabrera
La isla Cabrera es quizás la isla menos conocida de las Baleares. Pero es mucho más hermosa y única. El trayecto en barco duró una hora, afortunadamente en mar tranquilo. Justo...


Publicado: 23.07.2021
Nuestro último día de playa debía ser algo muy especial. Para ello habíamos elegido la Cala Romántica y por eso salimos de la finca a las 6:45 de la mañana.
Aproximadamente 45 minutos después llegamos a nuestro destino y, como parece, casi solos. Tras poco tiempo, surge la pregunta: ¿cómo llegó esta cala a su nombre? Con toda la imaginación del mundo, no se podía descubrir nada romántico — incluso para el sol naciente, ya era demasiado tarde.
Así que seguimos hacia la cala vecina “Mendia”. A primera vista, esta parece más atractiva. Aparte de algunos fanáticos del deporte, la playa está desierta. Pero esta cala tampoco se ajusta a nuestras expectativas.
Así que continuamos hacia la Cala “Agulla”. Esta no es tan pequeña y escondida, pero a cambio tiene agua turquesa. Al nadar, uno siente como si estuviera en una enorme piscina — tan clara es el agua.
Sin pensarlo mucho, alquilamos un paddle surf y remamos hacia la cala vecina “Molta”. Fue un sueño.
Por la tarde, caminamos nuevamente a la Cala Molta y disfrutamos del ambiente y de la asombrosa calidad del agua.
Un día inolvidable termina con una deliciosa cena en nuestro restaurante favorito en Muro, “Arco Iris”.