Etiqueta 40: Parque Nacional da Tijuca
Cuando nos despertamos esta mañana, no éramos del todo conscientes de lo que nos estábamos metiendo cuando dijimos que hoy íbamos a caminar por la selva. Ambos estábamos muy...


Publicado: 28.02.2017





















Nuestra familia anfitriona nos llevó hoy al mediodía a una 'Feria Libre', un mercado callejero de diversos tipos de alimentos. Para nosotros como alemanes, el mercado fue una experiencia inusual. Es muy ruidoso. El olor del pescado, que está en la mesa a una temperatura ligeramente refrigerada de 35°C durante horas, penetra fuertemente en la nariz. En el borde de la calle, la sangre de las bolsas de basura con restos de pescado y carne fluye hacia la alcantarilla, por todas partes hay cajas y desechos, y los vendedores intentan vender sus últimos productos a gritos. Aquí se puede probar casi todo. Frutas, verduras, aperitivos, golosinas, etc. Entre los puestos, siempre se pueden encontrar personas que venden comida caliente.
Al llegar a casa con algunas bolsas, descansamos un par de horas, porque por la noche teníamos algo planeado. Todos nos disfrazamos y fuimos a un Bloco, una fiesta callejera durante el carnaval, para cantar y bailar aquí (o al menos para ver a los demás hacerlo).
